Hoy me di cuenta que muchas cosas que creemos que la cabeza olvidó,
se quedan guardadas en el corazón, y en el momento que necesitamos que regresen, simplemente lo hacen.
Me quede contemplando a aquel hombre, su debilidad me recordó a el,
a aquel hombre que hacia mis tardes amenas. Me quede sumida en mis pensamientos,
no podia regresar, todo lo demas desapareció y fué entonces cuando recordé aquel sueño...
El estaba ahi para protejerme y para decirme que aún seguía conmigo, que nunca dejaría que nada me tocara, lo abracé una ves mas como si fuera real de nuevo, lo senti
tan fuerte que al despertar mi sensacion fue de plenitud.
Lo extraño, no me habia dado cuenta de lo que dejo en mi, no me habia dado cuenta que sigue tan presente aquel espantoso dia en el que el destino decidió ponerlo sobre la cama por meses,
recordé sublimemente el temor que sentía al querer platicarle como antes, no queria encontrarlo inerte.
Fué tan horrible verlo caer y no saber porque, no entender
que era lo que sucedia, no saber que era lo que causaba ese miedo en mi.
Extraño las ruidosas tardes que como resultado daban esculturas que
salian solamente de sus manos, con una delicadeza brava. Siempre me inspiró respeto,
y era para mi un impulso a pesar de que muchas de mis palabras le resultaran huecas.
Justo ahora muchos pasajes pasan por mi, unos mas rojos que otros, unos
de mi presente sin el, y muchos otros del pasado que no me habia tomado
el tiempo necesario para recordar.
Talves es el tiempo en el que estoy ahora, suceptible a las lágrimas, pero hacia mucho
que no lloraba por algo tan real como la tristeza que me provocan los anhelos.
Me siento tan debil ahora que solo quiero correr como lo hice muchas veces,
pero como siempre, me detuvo el hecho de no saber a donde quiero llegar y esque aun no lo se.

posted by Kari at 18:55