Desde que termina mi último recuerdo, sé que uno de mis grandes anhelos siempre fue tratar de lograr esa armonía con la que todos soñamos algún día entre todas las especies vivientes del planeta tierra. Aquella idea en la que todos de niños jugábamos a salvar al mundo evitando que otros niños mataran hormigas. Hoy que me encuentro estudiando lo que siempre quise y estando aquí adentro, me he dado cuenta que la ayuda que necesita el planeta es más grande de lo que en aquel tiempo, cabía en mi imaginación.
El problema es más grande de lo que mucha gente puede entender, el monstruo es enorme y nadie se da cuenta de cómo es que lenta y silenciosamente nos está comiendo. El punto es abrirle los ojos al mundo pero no es tan fácil como el poder solamente escribirlo, ya que nos enfrentamos otro tipo de situaciones. Me da mucha tristeza el hecho de ver cómo es que la sociedad de hoy se preocupa más por qué es lo que vestirá el día de mañana que por los verdaderos problemas a los cuales simplemente no les damos la cara.
¿Cómo tener un mundo más verde? La pregunta penetró por mis ojos hasta llegar a mis nervios. La mayoría de la gente diría, “dejando de tirar basura”, “plantando árboles”, “cuidando el agua” todas estas son respuestas superficiales que yo también pensé, pero al ver la profundidad del problema, todo va más allá. Es imposible que con el desarrollo humano se dejen de producir residuos, el problema radica en que hacer con ellos. Es poco probable que una reforestación sea al cien por ciento exitosa debido a la desmedida tala que día a día amenaza nuestros bosques, y sobre todo, la inconsciencia e ignorancia que nos asecha a los humanos de ser desconsiderados con nuestro propio hogar y la maravilla entera que nos ofrece.

posted by Kari at 22:08
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